Una noche

Publicado en cuentos el 26 de Octubre, 2005, 1:06 por S. B. Rodas Masa

Esa noche los perros ladraban mas que nunca en sus vidas, y un millar de pájaros revoloteaban en la realidad y en mis entrañas, pero esa sensación me llevo a hacerlo, a cometer ese terrible error, pues ahora creo que jamás voy a poder vivir tranquilo, no se si podré dormir, ni volver a encontrarme con mis verdaderos sueños, ya que estos están rotos y hasta oigo como se parten en pedazos, ¡¡maldición!! ¿¡Por que hice lo que hice!? Es que fue solo un error.

   La cena en la casa de mi amada fue increíble, un maravilloso festín con un gran banquete, pero mí amada Sheila se comportaba de manera extraña, mientras las voces de todos los invitados me corrompía el ama pues yo estaba viéndola a ella

Parecía mareada, como buscando algo, su cabeza demostraba impaciencia, estaba agitada, pálida, medio muerta, pero algo me decía que no tenia que moverme, tan solo me levante a ayudarla y –ahhhhhhhggggggggggg- se oyó el grito ensordecedor de mi amada Sheila.

   Ella se fue rápidamente y comenzó a correr, como un diablo que despertaba sensaciones en mi ser, corría mientras un ruido me hacia temblar el alma, sentía los maldito latidos de su corazón, cada vez mas fuerte, y entre ello escuchaba odiosas risotadas que me demostraban era un demonio sediento de livertad. Los sonidos se volvían más y más fuertes. No se cuanto habré corrido, pero esa noche vacía de seres se mostró en su forma horrible y oscura. Seguíamos corriendo como si no nos cansáramos, hasta que llegamos al cementerio de la ciudad, miles de almas que trataban de descansar fueron despertadas esa noche, por un demonio malvado, miles de risas se escuchaban, y los pájaros, los malditos pájaros me impedían mantenerme calmado.

   -¡¡¡Sheila!!!- Grite como nunca he gritado en el mundo, su cara solamente me impresionaba, estaba muy cambiada, parecía que su rostro había vivido fuego por horas, gritaba –JaJaJa- y me daba un temor que nunca sentí en mi vida pero como dije, cometí un error, una estaca, maldita estaca que estaba en el piso, malditos pájaros que revoloteaban en mi ser, malditos perros que ladraban como nunca habían ladrado en sus vidas y maldita…noche que me demostraba temor.

   Tome la estaca y se la clave en su corazón y en su alma. Cuando llegaron los invitados de la fiesta corrí, como un hombre corre de sus problemas

   Cometí un error esa noche donde los perros, los malditos perros le ladraban al millar de pájaros en el cielo.

Su amigo

Publicado en General el 25 de Octubre, 2005, 21:33 por S. B. Rodas Masa

Era feliz, pero necesitaba un poco de compañía, todos necesitan un poco de compañía a veces. Pero yo lo veía a el, caminaba con su respectiva ligereza, la cabeza gacha, ocultando su rostro con temor a algo que no comprendía, pero era como si yo solo pudiera verlo. Cuando el pasaba una brisa acariciaba mi cara demostrándome una serie de sensaciones y provocándome un escalofrió que recorría la totalidad de mi cuerpo y de mi alma. 

   ¿Será que estaba loco? No, loco no estaba ni estoy, lo único que pasaba en este tiempo es que era demasiado ignorante para comprender lo que ocurría. Era extremadamente ingenuo para creer en cosas imposibles, y era muy idiota para saber que hacer. ¿Pero como saber que hacer? Era mi hijo quien tenía esa AMISTAD.

   Tratare de calmarme y les contare todo lo que sucedió. Repito ¡¡No estoy loco y jamás lo he estado!!  

   Cuando ella murió toda mi vida fue dolor, caí en la depresión. Pensaba que la sociedad no me necesitaba, y que a nadie le interesaba si muero o no. Claro que ha la sociedad no le interesa, ni hoy ni nunca le va interesar si muero, solo una persona se preocuparía, pero esta persona ya estaba… ¡¡Muerta!!

   Decidí seguir luchando, por eso tome esa decisión. Mudarme de ese lugar horrible que únicamente traía malos recuerdo y me hacia sentir como un insecto. Era la puerta de la vida que cada vez se iba abriendo más, la escuchaba y me ponía alegre. Como saber que todo se iba a desmoronar

   Ese día me digo que jugaría con un amigo en el bosque, mi hijo era un niño muy solitario y al ver que había conseguido un amigo yo me puse muy feliz, le dije que tenía mi permiso, que se divirtiera mucho, y valla que lo hizo. Llego a la noche muy agitada y alegre, le pregunte como le fue y si se había divertido. El me dijo que fue el mejor día de su vida y que lo había disfrutado como nunca, su amigo hizo que el lo adorara como su… propia madre.

   El siguiente día volvió a pedirme que le dejara salir a divertirse con su amigo. Yo accedí y el se fue muy contento, nuevamente volvió feliz y me contó todo lo que hicieron en el día, entonces lo lleve a la cama y me dijo –mamá nunca se fue de aquí– entre lagrimas en los ojos trate de responderle –Lo se, pero aun así la extraño como a nadie en el mundo, por suerte te tengo a ti y deberías saber que eres lo que mas quiero en esta vida– me miro un segundo y totalmente calmado me dijo –El me contó que ahora ella es feliz– al terminar de decir eso el durmió y yo llorando me fui de su habitación

  

 El siguiente día me desperté y fui rápidamente a desayunar, fue cuando escuche esas risas alegres de mi hijo, me asome a la ventana y observe a mi hijo jugando solo, el se divertía y yo lo miraba sonriendo. Cuando cerré mis ojos vi una silueta, inmediatamente abrí mis ojos, volví a cerrarlos y

no pude creer lo que vi, mi hijo no estaba jugando solo, estaba jugando con el, con quien yo creía era solo mi imaginación, pero como, el se movía, el… estaba allí, no tenia el rostro tapado pero no podía verlo, inmediatamente llame a mi hijo y fui al sótano, ¡¡era imposible que esto estuviera pasando!!

no pude creer lo que vi, mi hijo no estaba jugando solo, estaba jugando con el, con quien yo creía era solo mi imaginación, pero como, el se movía, el… estaba allí, no tenia el rostro tapado pero no podía verlo, inmediatamente llame a mi hijo y fui al sótano, ¡¡era imposible que esto estuviera pasando!!

   Llegue al sótano y dije a mi hijo ­–quédate aquí un momento– mi hijo un poco confuso señalo una foto, me dijo que era MS. Hebén– Era la foto de un difunto que falleció en 1994  con una inscripción que decía “Jamás olvidaremos el cariño que tenias por los niños ni el amor que tenias por el mundo, tu familia te extrañara“.

   ¿¿Por que es MS Hebén, como sabes que es el??– dije algo asustado.

   Por que es mi amigo.

   Su amigo, su increíble amigo era un fantasma que jamás dejo de amar a los

Niños, yo cuento esto y me tratan como loco.

   ¡¡Yo no estoy loco!! ¡¡No estoy loco!! ¡¡Jamás e perdido la cabeza!! ¡¡NO ESTOI LOCO!!

   –Rápido póngale el chaleco de fuerza y llévenlo a su habitación. –  

   –No, por favor no lo hagan. –   

   –Lo siento Arnés te quedaras allí hasta que te salga la locura.  

La oculta mirada de esa mujer

Publicado en General el 25 de Octubre, 2005, 21:22 por S. B. Rodas Masa

 Pisoteaba el frió pastizal con un temor profundo dentro de mi corazón, me produje muchas extrañas sensaciones, pero seguía caminando como sabiendo donde ir, miraba a las aves, inocentes, como arcángeles protegiendo un dios sobre las nubes que esa mañana demostraban toda su belleza. Caminaba y caminaba, pasaba por senderos, arroyos, árboles que parecían tener mil años.

   Miraba todo lo que me rodeaba sentía que los animales me seguían, así como las aves resonaban sus cantos preciosos, el aire cambiaba, sentía mucho frió, y esto me intrigo mucho, pues ese día asía un calor infernal.

   De pronto sentí gritos que resonaban en mis oídos

   –No se lleven a mi hija- decía una señora desesperada.

   -¡¿Quien es?! Dije en vos alta.

   Los gritos cada vez se hacían más fuertes, y la noche salia tan temprano que me aumento el miedo, mi corazón latía muy rápido, pero de pronto… los alaridos cesaron.

    Comencé a llorar, porque ya no sabia como volver a mi casa, estaba conciente que de aquí podría no salir vivo, la noche parecía nunca terminarse, así que decidí dormir en el pie de un árbol, el frió era insoportable al despertarme todavía era de noche.

   Seguí caminando sin rumbo, intente tranquilizarme pero se me hacia imposible, tantas cosas me habían pasado que ya simplemente la muerte era para mi el precio mas barato a pagar (si me explico). Pero no me iba a rendir tan rápidamente, pensaba en lo maravilloso que seria estar en mi hogar, con mi familia y tomando una tasa de te. 

  

Llegue a una serranía donde había un roquedo, sobre el había una mujer, era hermosa su cuerpo era digno de los dioses, tenia la cabeza baja y su cabello cubría su rostro que yo suponía era el mas bello que exista, me parecía que estaba triste. Me acerque cautelosamente y me di cuenta que estaba llorando, realmente no recuerdo las sensaciones que tenia en ese momento, ni las cosas que pasaban por mi cabeza, solo lo recuerdo como un testigo de lo que estaba sucediendo.

   -¿Qué te sucede?- Le pregunte muy cordialmente. Ella no mostró su rostro pero no dudo en responder

   -Mi hija ya no me ama- Dijo entre sollozos que podrían romperle el corazón al mas cruel demonio

   -Ella me dejo, no le hice nada, pero me abandono como a un perro. ¿Una hija puede, tiene el derecho a hacerte eso? Creo que no. Yo le di todo de mí pero se fue, se fue con ese muchacho, ¡No me pudo hacer eso! ¡¡No pudo hacerme eso!! ¡¡NO PUDO HACERMELO!!

   Ni bien termino de decirlo se fue caminando pero de una manera tan rápida, es difícil de explicar como se había ido esa mujer pero yo la seguí, seguí su rastro corriendo pero de repente una roca cedió y me encontré en un túnel subterráneo que no tenia idea adonde terminaba.

   Entre en la desesperación, golpeaba las paredes llorando y gritando a mas no poder. ¿Como podría salir de ese sitio? ¿Como podría volver a ver a mi familia?

¿Como podría explicar lo sucedido? Eran ideas, imposibles pensamientos. Estaba perdido en no se donde y me sucedían tantas cosas que tan solo pensé nuevamente en el suicidio.

   Seguí caminando. Caminar, es lo único que hacia, lo hice durante todo el tiempo en que me perdí, ¿Por qué lo hacia? ¿Será que savia algo, sabia donde encontrarlo?

   La oscuridad no me dejaba ver, pero de ves en cuando se filtraban algunos rayos de luz por las rocosas paredes de ese extraño túnel. De pronto observe un gran circulo de esplendor donde una cascada sumergía mis sueños en un extraño lago subterráneo, esa sensación fue hermosa, la mas bella de toda mi vida, fui, obviamente tenia mucha sed, y deje que el agua caiga sobre mis hombros. Luego pensé algo, la cascada debe dar a un rió o a una laguna, si la sigo puede ser que encuentre el camino.

   Entonces mire para arriba. Era ella, la mujer que había encontrado sobre aquel roquedo, estaba llorando, no pude ver sus ojos. Tampoco pude ver de donde venia el agua, devuelta me invadió esa sensación de ser tan solo como un testigo.

   -¿Otra ves tu? ¿Por qué te fuiste así luego de tener esa pequeña conversación?

   -Tú no me comprendes, mi hija no aparece, mi hija esta perdida con un muchacho que ahora esta muerto.

   La mujer se fue de la misma manera que se había ido la ves anterior, pero sucedió algo extraño. Cuando ella se fue, el agua dejo de caer, esa cascada hermosa se convirtió nada más en un montón de rocas. Escale para llegar arriba, pero me di cuenta que ningún arrollo pasaba por allí, entonces ¿De donde salía el agua de la cascada?

   Seguí mi camino, un camino que vuelvo a repetir no tenia rumbo, pero luego vendría la parte más dolorosa de toda esa aventura.

   Parecía como que los arboles se habían separado formando un callejón, me causo algo de impresión, pero aun así fui al fondo de el, y lo que encontré fue horrible, era una mujer, la golpearon en la cabeza con un objeto contundente, yacía sobre el frió pastizal, y las aves ahora ya no parecían arcángeles sino demonios sedientos de sangre y almas, en esa noche infinita del INFIERNO.

   Mire atrás de mi y estaba ella llorando nuevamente con la cabeza gacha sin mostrar su mirada

   -Muéstrame esos ojos- grite entre sollozos.

   Ella no dijo nada, solamente alzo su rostro mostrándome su mirada que tanto me intrigaba. Ni bien los mostró se hizo de día, un bellísimo día donde las aves vuelven a ser arcángeles, y nadie, pero nadie esta triste.

   Entonces comprendí, ella era quien con sus lagrimas lleno de bellísima agua cristalina esa hermosa cascada, ella fue quien en su mente hecho esos alarido que me perturbaron, ella es quien cuando muestra sus ojos nace el día. La mujer que yacía en el suelo era su hija y por ultimo el muchacho que la acompañaba era YO.

Ocelote

Publicado en General el 25 de Octubre, 2005, 2:55 por S. B. Rodas Masa

Ocelote Era una sensación extraña, estaba inquieto, mis ojos demostraban impaciencia. Algo me atrajo de ese libro, era de alguna forma u otra misterioso entre los demás libros del estante, lo tome y fui al patio

                       "los humanos temen a el, las bestias lo respetan.

                        Criatura del infierno que ha venido por un pacto

                        con el diablo, quizás nos de protección, quizás

                        nos perjudique en todos los aspectos, Ocelote es    

                         el nombre que muchos prefieren no nombrar en

                        la tierra Azteca. Sabemos que con los sacrificios

                        podemos…"

   Un ruido estremecedor me hizo voltear la cara perdiendo de vista por unos instantes el libro, en ese momento, en ese pequeño momento, el libro había desaparecido. Algo era extraño, mire mi alrededor y definitivamente ya no estaba en mi patio. Había una roca enorme, para subir a ella poseía una escalera, tenia decoraciones muy indígenas, de alguna tribu, era un lugar muy tétrico. Algo me hacia sospechar, subí a ella, escalón por escalón, mientras mas alto subía mas miedo demostraba, llegue al final y estaba allí, Ocelote, con sus ojos negros y un montón de almas tratando de salir de un lugar oscuro dentro del animal, antes de que el me viera baje corriendo como si fuera otra persona

    -¡¡Sian!! ¡¡Sian!!- Grito alguien, luego vino hacia mi, lo observe detenidamente y me causo una extraña sensación. Por su aspecto me di cuenta de que era un aborigen -¿Quién eres? ¿Que haces aquí? ¿Que esta pasando?-

Soy Lucresp, vivo en la tribu Azteca y te contare lo que pasa- Yo no sabia de que se trataba, me quede perplejo, estaba agitado, así que me quede callado -Ocelote últimamente estuvo muy hambriento, tu nos abriste la puerta, pero no queríamos que la abras. 

        Ocelote ahora buscara un…un - ¡¿Que buscara!?- Grite - El buscara un sacrificio, tu sangre pura le dará lo que quiere, la roca en la que tu subiste era su lugar de sacrificio, el te vio. Un alma más nos dará la oportunidad de volver al libro y a nuestras tierras.

Soy Lucresp, vivo en la tribu Azteca y te contare lo que pasa- Yo no sabia de que se trataba, me quede perplejo, estaba agitado, así que me quede callado -Ocelote últimamente estuvo muy hambriento, tu nos abriste la puerta, pero no queríamos que la abras. 

        Ocelote ahora buscara un…un - ¡¿Que buscara!?- Grite - El buscara un sacrificio, tu sangre pura le dará lo que quiere, la roca en la que tu subiste era su lugar de sacrificio, el te vio. Un alma más nos dará la oportunidad de volver al libro y a nuestras tierras.

Soy Lucresp, vivo en la tribu Azteca y te contare lo que pasa- Yo no sabia de que se trataba, me quede perplejo, estaba agitado, así que me quede callado -Ocelote últimamente estuvo muy hambriento, tu nos abriste la puerta, pero no queríamos que la abras. 

        Ocelote ahora buscara un…un - ¡¿Que buscara!?- Grite - El buscara un sacrificio, tu sangre pura le dará lo que quiere, la roca en la que tu subiste era su lugar de sacrificio, el te vio. Un alma más nos dará la oportunidad de volver al libro y a nuestras tierras.

     Fue cuando me di cuenta de que las almas que vi. en los ojos del animal, eran las personas que habían muerto por el. –Jamás are eso- Exclame -Siento hacerte esto- dijo el aborigen, y en un parpadear de ojos estaba rodeado de aborígenes que me apuntaban con sus cerbatanas, me obligaron a tomar una sustancia y ya no recuerdo mas.

      Ahora estoy atrapado aquí en un lado oscuro del animal que tanto temor causa en las personas, no se si podré salir

Un sueño perdido

Publicado en General el 25 de Octubre, 2005, 2:18 por S. B. Rodas Masa

   Sin nombre era una persona muy triste. Sollozaba en las noches de terror pensando en lo que realmente quería, destrozar esos recuerdos que tanto le habían hecho en el alma, modificando su personalidad y creando un lado oscuro de su ser.         

   Este hombre era muy bajo y tenía un rostro que haría temblar al más valiente. Pero nadie hablaba de el, como si pasara desapercibido en un pueblo donde tantas personas lo habitaban, era totalmente extraño.

   -Es imposible ¡¡estamos totalmente locos en este pueblo!! El no puede vivir aquí sin nombre es totalmente un desagrado en esta ciudad, pero pasa por las calles sin que nadie le diga nada, acaso nadie se da cuenta de que el vive aquí y nos trata de atemorizar ¡¡me enfría la sangre!!- Dijo Alberto Migan a su amigo mientras este lo miraba con una cara de incomprensión -¿Qué te sucede acaso no has visto a Sin Nombre? ¡¡¡MIRALO!!! Esta hay- Dijo Alberto enojado por que su compañero lo trataba como un loco.-Me voy Alberto, nos vemos mañana, y… duerme un poco ¿quieres?-.- Vete entonces pero algún día tendré a Sin Nombre al frente mió y… y… y yo…- Alberto se dio vuelta y vio la horripilante cara de Sin Nombre, traspasaba la línea de la fealdad conduciendo a Alberto a tener un conjunto de sensaciones mezcladas, tanto asco como interés. Luego el desapareció como si nada dejando a Alberto perplejo, sin conciencia de lo que había visto.

    Esa noche Alberto se despertó a las 2:24 de la mañana debido a alguien que lo estaba llamando –Alberto… Alberto…¡¡ALBERTO!!- grito una vos, ni bien miro adelante noto una silueta que se acercaba a la cama, el no sentía miedo, extrañamente no lo sentía. Cuando la silueta se acerco lo suficiente a la cama, noto que era Sin Nombre, el se sentó alado suyo y le dijo –tu quieres saber algo de mi tanto como yo quiero saber algo de mi vida- Alberto a eso respondió –quiero saber como te llamas necesitamos saberlo todos para distinguirte-. Nombre, el nombre es una creación del hombre para creer que se ha cambiado tanto su personalidad como su origen yo no lo necesito, no es mi personalidad. Pero yo no vine a eso, yo vine a decirte que soy un sueño, una creación de un hombre que me ha imaginado y estoy buscando a mi creador, al que en este momento me debe estar soñando, el me escuchara toda su maldita vida ¡¡Sin posibilidad DE LIBRARSE!!-Sin nombre emitió una carcajada y desapareció.

  

Alberto volvió a miro el reloj y noto que estaba a cuatro horas después de que hablo con Sin Nombre, pero ¿Cómo podía explicar ese echo insólito que le había ocurrido? Es que Alberto estaba hablando con el… Alberto lo había… lo había….IMAGINADO. Alberto quedo paralizado, sangre fría corría en sus venas, tras su desesperación se tiro del techo de su casa. Gotas negras de lluvia caían en el cuerpo sin vida de alguien que no supo manejar su verdad