Su amigo

Publicado en General el 25 de Octubre, 2005, 21:33 por S. B. Rodas Masa

Era feliz, pero necesitaba un poco de compañía, todos necesitan un poco de compañía a veces. Pero yo lo veía a el, caminaba con su respectiva ligereza, la cabeza gacha, ocultando su rostro con temor a algo que no comprendía, pero era como si yo solo pudiera verlo. Cuando el pasaba una brisa acariciaba mi cara demostrándome una serie de sensaciones y provocándome un escalofrió que recorría la totalidad de mi cuerpo y de mi alma. 

   ¿Será que estaba loco? No, loco no estaba ni estoy, lo único que pasaba en este tiempo es que era demasiado ignorante para comprender lo que ocurría. Era extremadamente ingenuo para creer en cosas imposibles, y era muy idiota para saber que hacer. ¿Pero como saber que hacer? Era mi hijo quien tenía esa AMISTAD.

   Tratare de calmarme y les contare todo lo que sucedió. Repito ¡¡No estoy loco y jamás lo he estado!!  

   Cuando ella murió toda mi vida fue dolor, caí en la depresión. Pensaba que la sociedad no me necesitaba, y que a nadie le interesaba si muero o no. Claro que ha la sociedad no le interesa, ni hoy ni nunca le va interesar si muero, solo una persona se preocuparía, pero esta persona ya estaba… ¡¡Muerta!!

   Decidí seguir luchando, por eso tome esa decisión. Mudarme de ese lugar horrible que únicamente traía malos recuerdo y me hacia sentir como un insecto. Era la puerta de la vida que cada vez se iba abriendo más, la escuchaba y me ponía alegre. Como saber que todo se iba a desmoronar

   Ese día me digo que jugaría con un amigo en el bosque, mi hijo era un niño muy solitario y al ver que había conseguido un amigo yo me puse muy feliz, le dije que tenía mi permiso, que se divirtiera mucho, y valla que lo hizo. Llego a la noche muy agitada y alegre, le pregunte como le fue y si se había divertido. El me dijo que fue el mejor día de su vida y que lo había disfrutado como nunca, su amigo hizo que el lo adorara como su… propia madre.

   El siguiente día volvió a pedirme que le dejara salir a divertirse con su amigo. Yo accedí y el se fue muy contento, nuevamente volvió feliz y me contó todo lo que hicieron en el día, entonces lo lleve a la cama y me dijo –mamá nunca se fue de aquí– entre lagrimas en los ojos trate de responderle –Lo se, pero aun así la extraño como a nadie en el mundo, por suerte te tengo a ti y deberías saber que eres lo que mas quiero en esta vida– me miro un segundo y totalmente calmado me dijo –El me contó que ahora ella es feliz– al terminar de decir eso el durmió y yo llorando me fui de su habitación

  

 El siguiente día me desperté y fui rápidamente a desayunar, fue cuando escuche esas risas alegres de mi hijo, me asome a la ventana y observe a mi hijo jugando solo, el se divertía y yo lo miraba sonriendo. Cuando cerré mis ojos vi una silueta, inmediatamente abrí mis ojos, volví a cerrarlos y

no pude creer lo que vi, mi hijo no estaba jugando solo, estaba jugando con el, con quien yo creía era solo mi imaginación, pero como, el se movía, el… estaba allí, no tenia el rostro tapado pero no podía verlo, inmediatamente llame a mi hijo y fui al sótano, ¡¡era imposible que esto estuviera pasando!!

no pude creer lo que vi, mi hijo no estaba jugando solo, estaba jugando con el, con quien yo creía era solo mi imaginación, pero como, el se movía, el… estaba allí, no tenia el rostro tapado pero no podía verlo, inmediatamente llame a mi hijo y fui al sótano, ¡¡era imposible que esto estuviera pasando!!

   Llegue al sótano y dije a mi hijo ­–quédate aquí un momento– mi hijo un poco confuso señalo una foto, me dijo que era MS. Hebén– Era la foto de un difunto que falleció en 1994  con una inscripción que decía “Jamás olvidaremos el cariño que tenias por los niños ni el amor que tenias por el mundo, tu familia te extrañara“.

   ¿¿Por que es MS Hebén, como sabes que es el??– dije algo asustado.

   Por que es mi amigo.

   Su amigo, su increíble amigo era un fantasma que jamás dejo de amar a los

Niños, yo cuento esto y me tratan como loco.

   ¡¡Yo no estoy loco!! ¡¡No estoy loco!! ¡¡Jamás e perdido la cabeza!! ¡¡NO ESTOI LOCO!!

   –Rápido póngale el chaleco de fuerza y llévenlo a su habitación. –  

   –No, por favor no lo hagan. –   

   –Lo siento Arnés te quedaras allí hasta que te salga la locura.